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All-Star

El menú del All-Star de Barcelona

La ciudad condal dispone de una variada oferta culinaria para todos los invocadores, españoles o extranjeros, que se desplacen con motivo de la fiesta anual de League of Legends.

Todo Poro necesita su galleta para resistir los gélidos vientos del Abismo de los Lamentos mientras se libran épicas batallas. De la misma forma, todo invocador que no quiera ver drenada su energía por el frenético ritmo del All-Star necesita coger fuerzas para vivir al máximo el cautivador ambiente que se creará en el Palau Sant Jordi.

Barcelona, como toda urbe cosmopolita, cuenta con establecimientos en los que disfrutar de las recetas más significativas de los diferentes países del mundo. No obstante, ya que el turismo gastronómico es uno de los principales dentro de España, a continuación se presentan X platos típicos de la cocina catalana que se recomienda probar antes de dejar la ciudad.

Pa amb tomàquet

Pantumaca

El pan con tomate ha trascendido la gastronomía para convertirse en un símbolo de la cultura catalana // Daniel Padró

Lo que puede parecer una simple receta de pan con tomate es, según el reputado escritor Manuel Vázquez Montalbán en su novela El premio, “un prodigio de koiné cultural” que materializa un encuentro de la cultura europea, americana y mediterránea que se le ocurrió a los catalanes y que se ha convertido “en una seña de identidad equivalente a la lengua o a la leche materna”.

El pan con aceite, una de las muchas herencias de los antiguos griegos, siempre ha formado parte de la gastronomía mediterránea. Sin embargo, no fue hasta el siglo XVIII cuando el tomate se incorporó a la cocina española. Según el periodista y gastrónomo Néstor Luján, la primera referencia escrita hacia el pan con tomate está datada en 1884 y sitúa la receta en Cataluña. Bajo el lema de que no hay que desperdiciar la comida, el pan con tomate es una clara muestra de la cocina de aprovechamiento española. Fue en las casas de payés, típicas de las zonas rurales catalanas, donde se empezó a untar tomate sobre el pan seco para ablandarlo.

No hay mejor forma de empezar el día que con este sencillo pero delicioso plato. Eso sí, es importante no caer en la trampa y asegurarse de que es preparado con los ingredientes básicos y la técnica adecuada: el pan ha de ser artesano, preferiblemente de payés; el tomate, siempre de rama y restregado sobre el pan; finalmente, aceite de oliva virgen extra y sal. El resto, como añadir un poco de ajo o embutido, al gusto del comensal.

Escalivada

Escalivada

Escalivada con anchoas sobre una coca // Wikipedia Commons

La berenjena, el pimiento, la cebolla y el tomate son los ingredientes que se asan al rescoldo para dar lugar a la escalivada. No obstante esta receta, que se sirve como plato principal o acompañante, es muy versátil y pueden modificarse tanto las verduras como presentarla sobre una tosta de pan junto con anchoas. Los más vanguardistas se atreven incluso a hacer de ella una mousse o un pastel.


El único gran requisito de este plato, caracterizado por su escasa cantidad de calorías y abundancia en fibra, es que ha de servirse el mismo día de su preparación. Es imprescindible dejar reposar la escalivada después de haber asado los ingredientes, pero no es necesario esperar demasiado. Pasada media hora aproximadamente, se pelan las hortalizas y se cortan en finas tiras para servirlas como plato principal o acompañante. La recomendación habitual es combinarlas con bacalao. En este caso, la escalivada suele denominarse espencat.

Fricandó

Fricando

Plató de fricandó // Jennifer Woodard Maderazo

Este plato, uno de los pocos de la gastronomía catalana que trabaja esencialmente con ternera o buey, es la propuesta para los más carnívoros.

A diferencia de muchos otros platos típicos, el fricandó no pertenece a la cocina rural sino a la urbana. Acompañada con frecuencia de setas, por lo general serenduelas, la carne posee un potente sabor que queda reforzado por la picada. Esta técnica característica de la cocina catalana consiste en machacar en un mortero frutos secos, normalmente almendras, pan, alguna especia o hierbas aromáticas y vino o caldo dependiendo de cuánto se quiera espesar la salsa en cuestión.

 

Crema catalana

Crema catalana

La crema catalana es el postre por excelencia de la zona // Wikipedia Commons

No hay nada mejor que una crema catalana para rematar un buen menú de comida tradicional catalana. Hasta hace no mucho se comía casi de manera exclusiva el 19 de marzo, día de San José, pero por suerte para los apasionados de la repostería.

El origen de esta receta, una evolución de las antiquísimas natillas, es bastante curioso. Unas monjas catalanas, ante la visita de un obispo, prepararon un flan que quedó demasiado líquido. Para solucionarlo, entre otros apaños, añadieron azúcar quemada. Fue el propio mitrado quien, sin esperar a que enfriara, dio nombre al plato al exclamar “¡crema!” (quema en español) cuando probó bocado.

El elemento distintivo de este postre, que se utiliza también como relleno de toda clase de bollos y que ha dado lugar a la crème brûlée francesa, es precisamente la cobertura de azúcar caramelizada que acompaña. El crujiente combina con la cremosidad para provocar en el paladar una mezcla de texturas incomparable.

Si después de esta especie de menú de comida típica catalana te has quedado con hambre, aunque es difícil, siempre queda la opción de recurrir a un tentempié entre partida y partida del All-Star. En tal caso se recomienda un bikini, que es el nombre por el que se conoce al sándwich mixto en Cataluña, o el clásico fuet.

Recordad que aún quedan entradas para el evento. Podéis comprarlas aquí.

Bon profit!

La imagen del encabezado ha sido diseñada por Alex "Aerelia" Lemos.