Jump to Main ContentJump to Primary Navigation
Actualidad

El milagro de Fnatic

Fnatic pegó un cambio radical y pudo salvarse en solo una semana a pesar de que estaban prácticamente fuera de la competición

A veces el buen trabajo es recompensado con un golpe de suerte. El azar ha querido que la clasificación de Fnatic haya sido un milagro, puesto que dependía de una sola posible combinación de resultados tras ser derrotado por Longzhu en la segunda semana. Las estrellas se alinearon en esta ocasión para salvar un bloque que parecía roto.

Pero el trabajo sin mejoría se queda solo en camaradería. Fnatic no solo consiguió volver a formar un quinteto unido sino que fue capaz de identificar sus defectos en la primera semana y relanzar virtudes que parecían olvidadas. Toca ahora, con retrospectiva, mirar qué ha sucedido y cómo ha sido. No solo ha sido cuestión de suerte.

1

Soaz fue el jugador más criticado en la primera semana por la comunidad pero tardaría poco en redimirse

Arrinconados en su propia tierra

En Wuhan vimos dos versiones de un mismo equipo. La primera entró con miedo y sin tener las ideas claras. En vez de buscar potenciar sus puntos fuertes intentaron adaptarse a los movimientos del rival y en muchas ocasiones tomar decisiones precipitadas para remontar algo insalvable. Contra Gigabyte Marines las sensaciones fueron demoledoras.

El estilo pasivo no encaja con Fnatic y la selección de Ryze fue una de las muestras. Rasmus “Caps” Winther no pudo ejercer la presión que necesitaba y Mads “Broxah” Brock-Pedersen no tuvo ningún éxito con su presión en la calle central e inferior. En gran parte debido a sus movimientos por la jungla, los cuales le pusieron por detrás en nivel y en el lugar inadecuado de la Grieta del Invocador.

El cambio más sorprendente lo sufrió Jesse “Jesiz” Le. El danés abusó de Thresh y Braum casi toda la temporada y el cambio en el metajuego no le vino para nada bien, pero tampoco se supo adaptar. Durante la primera semana escogió a Lulu, Karma y Sona de forma totalmente equívoca. Ni los campeones encajaban en la forma de jugar de Fnatic ni la ejecución fue acertada.

Pero lo que más preocupó fue la falta de presión en la jungla enemiga. Otros equipos como Royal Never Give Up y Longzhu Gaming han demostrado a lo largo del campeonato que es mucho más importante controlar al jungla rival que al propio, puesto que quedarse por detrás en experiencia no es tan preocupante si lo intercambias por presión, algo en lo que Broxah solo cumplió lo primero pero no lo segundo.

2

Aunque Jesiz sea menos visible para el espectador, fue el jugador que más cambió de una semana para otra

Un último esfuerzo

Para solucionar los problemas de la primera semana Fnatic aplicó medidas concretas y muy bien focalizadas. La primera fue la falta de  agresividad y presión al principio: en la primera semana, las partidas de Fnatic tenían la primera sangre alrededor del minuto 8 y en la segunda semana esta marca temporal se aceleró hasta el minuto 3. El exceso de pasividad estaba solucionado.

Otra de las muestras fue dejar de priorizar el dragón. Las composiciones de escalado brillan más cuando tienes control sobre varias acumulaciones del objetivo neutral. Fnatic supo leer que no era necesario si conseguían finalizar pronto y decidió tomar las primeras torres mucho antes, en un 60% de las ocasiones en vez del 33% de la primera semana. Las tres primeras torres cayeron a su favor en todas las partidas excepto una, mientras que en la primera semana el resultado fue inverso.

Por último, la tercera medida clave que aplicó Fnatic fue la eliminación de guardianes de visión del rival. La primera semana solo consiguió quitar 0,76 guardianes por minuto de partida, mientras que en la segunda esta cifra aumentó hasta 1,09 guardianes por minuto. El salto cualitativo se mostró de forma descarada: Fnatic controló a Jake “Xmithie” Puchero y a Đỗ "Levi" Duy Khánh en todo momento.

3

Rek'Sai y Broxah se mostraron como una simbiosis única en la segunda semana del Campeonato Mundial

No todo estaba perdido

Más allá de las medidas concretas, también hubo mejores sensaciones en general. Ryze dejó de ser jugado y Jesse solucionó sus problemas al escoger a Rakan y Janna. Pero lo más importante fue más allá del juego. Los jugadores parecían muy motivados y, casi sin presión, sabían que al no tener nada que perder podían jugar su propio estilo de juego.

La primera muestra fue Paul “Soaz” Boyer. El francés sufrió la crítica constante de la comunidad por sus declaraciones y Broxah decidió darle un voto de confianza con mayor presión en la calle superior. Con Cho’Gath incluso consiguió ganar las partidas él solo al poder transicionar su ventaja hacia otras líneas.

El jungla danés también encontró en Rek’Sai la solución a sus problemas. Gracias al aguante natural del campeón, Broxah fue capaz de sorprender con buenas emboscadas sin dejar atrás su propio beneficio. Parecía un jugador totalmente diferente aunque sigue todavía teniendo algún defecto que otros equipos podrían penalizar. Fnatic volvió a ser el equipo agresivo de principios de verano que iba líder indiscutible en la LCS.

Por último, Fnatic dejó de esperar al rival. Sus composiciones dependían mucho más del efecto de bola de nieve y se pusieron más galones en sus espaldas. Si Fnatic no hubiera conseguido sacar ventajas al principio, las cosas se hubieran complicado. Es en ese ambiente de máxima necesidad en el que la organización europea saca el carácter que ya brilló en el pasado.

4

Fnatic no se ha de relajar, puesto que todavía puede dar una machada mayor

La guerra todavía no ha acabado

Aunque esta pieza pueda leerse como un elogio constante, nada quita que es una de las organizaciones más débiles de los cuartos de final. Han conseguido quitarse los miedos de la primera semana pero les espera un rival de muy alto nivel y que encima viene en una tendencia increíble: Royal Never Give Up.

No obstante, no es la primera vez que los ganan. En la Intel Extreme Masters de Katowice en 2016 ya les dieron un susto. Fnatic también goza de haber derrotado a Edward Gaming en 2015 de forma contundente aunque… las pesadillas provocadas en la fase de grupos por Oh My God en 2014 todavía no han desaparecido. ¿Serán capaces de honrar a la región europea?

El encabezado ha sido realizado por Alex “Aerelia” Lemos.